Categoría: Inspiración

Estrofa

Sigue lloviendo, el cielo no sabe otra cosa más que llorar, pero ¿Quién soy yo para hacerlo callar? Ruge como ruge mi alma, en busca de aquello que llamamos felicidad.


De regreso a la oscuridad

De regreso a la oscuridad Cuando la noche era oscura para ambos, cuando ambos soñábamos con la felicidad, y nos conocimos y llegamos a amarnos, el día avanzó con su dulce claridad. —— La alegría, el abrazo, el beso y la pasión fueron de nuestra mañana y medio día señal inequívoca de nuestro gran amor…