En la actual campaña política, muchos generalizan y hablan de los cristianos como retrógradas, cavernícolas o conservadores. Señalan a este segmento de la población como enemiga de los Derechos Humanos de la población LGBTI, como aquellos que se oponen a la Fecundación in Vitro o que se oponen a las Guías Sexuales que está proponiendo el gobierno para los colegios de nuestro país.

Pero quien habla o escribe de esta manera comete la grave injusticia de generalizar.

Si esa afirmación fuera correcta, el candidato evangélico tendría resultados abultados en las encuestas y las elecciones ya estarían decididas.

Hay que aclarar. El cristianismo verdadero va mucho más allá de una filiación política o religiosa.

Ni siquiera puede generalizarse hablando de Católicos o de Evangélicos.

Este conservadurismo no es exclusiva de la religión. Vemos a ateos, gays, veganos y feministas extremos, quienes tampoco representan a toda esa población. Los vemos llamando a la violencia en las calles o en las redes sociales. Son incendiarios y caen en lo mismo que atacan. El odio es el común denominador de los ultra conservadores, ni siquiera buscan la mejoría de los demás sino ver, a golpe de tambor, al resto como rendidos y a ellos como vencedores.

Entonces, ¿de quiénes realmente hablando quienes identifican como “cristianos” a sus adversarios políticos?

Lo correcto es hablar de ultra conservadores religiosos. En todas las religiones del mundo existen los ultra conservadores. Gente buena musulmana, ha tenido que sufrir el estigma de “terroristas” a causa de sectores extremos que creen en la violencia. Muchos judíos igualmente han sido señalados como asesinos e intolerantes a causa del sionismo, ubicado muy bien en el actual gobierno israelí y en Latinoamérica es el turno de los cristianos. Nos meten en el mismo saco de los ultra conservadores a quienes Cristo llamó “sepulcros blanqueados” cuando se refirió a quienes formaban parte de estos grupos en el judaísmo primitivo.

Vale la pena pensar sobre esto y regresar a la senda correcta. No somos los cristianos quienes negamos derechos, o quienes intentamos imponer nuestro punto de vista a la fuerza. Tampoco somos los cristianos quienes negamos el derecho al embarazo a parejas con problemas físicos para lograrlo.

Los grupos ultra conservadores son quienes, en términos generales, procuran imponer su voluntad a los demás, utilizando la fuerza si es necesario. La mayoría de la gente no abraza el extremo y es respetuosa de la voluntad de las personas.

Cuando hable de musulmanes, judíos,   cristianos, ateos, veganos,  feministas o LGBTI, por favor recuérdelo. NO CAIGA EN LA GENERALIZACIÓN.